¿Se puede prevenir desde el embarazo el desarrollo de alergias alimentarias en los niños?

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¿Se puede prevenir la aparición de alergias alimentarias en el embarazo? ¿Cómo repercute la alimentación de la madre en el bebé durante el embarazo y la lactancia?

Sabela está embarazada de su segundo hijo, y le gustaría saber cómo evitar que desarrolle alguna alergia. A pesar de que no hay antecedentes en  su familia y de que le alimenta con leche materna, Miguel, su hijo mayor de dos años, es alérgico a las proteínas de la leche y ya han tenido que acudir alguna vez a urgencias. ¿Tendrá alguna relación el hecho de haber nacido por cesárea?

Es complicado dar una respuesta rápida, ya que los estudios realizados al respecto no son concluyentes. Además de los genéticos, hay otros factores relacionados con el desarrollo de alergias alimentarias, como la alimentación de la madre durante el embarazo y lactancia, el tipo de parto, la alimentación con leche materna o de fórmula, el uso de antibióticos, la suplementación con prebióticos y probióticos…

La adquisición de la microbiota intestinal ocurre durante el primer año de vida.  Las primeras bacterias que colonicen la mucosa intestinal influirán en la producción de linfocitos y anticuerpos, de manera que especializarán al sistema inmunológico para que las tolere y ataque a otros patógenos invasores.

Por eso la composición de la flora intestinal es clave para el desarrollo del sistema inmune del bebé, y por tanto de su capacidad de reacción ante alérgenos alimentarios.

  • Dieta durante el embarazo

Aunque hace años se recomendaba evitar el consumo de cacahuetes durante el embarazo para prevenir la alergia en niños con elevado riesgo, actualmente la Sociedad Española de Inmunología, Alergología y asma pediátrica (SEICAP), así como otras guías internacionales, recomiendan que la  madre no evite ningún tipo de alimento, ni durante el embarazo ni durante el tiempo que dure la lactancia materna.

Además, hay estudios recientes que muestran una relación entre el alto consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 presentes en pescado azul o en frutos secos, como las nueces y la disminución de aparición de alergias.

alergiaembSe debe a los cambios producidos en la permeabilidad del intestino en desarrollo del bebé. Al  hacerlo más permeable, las bacterias y las nuevas sustancias pasan más fácilmente a través del torrente sanguíneo, activando la respuesta inmune y la producción de anticuerpos. Esto implicaría un sistema inmune más desarrollado y menos probabilidad de sufrir alergias.

En un estudio realizado con más de 700 mujeres embarazadas en Australia, los investigadores observaron que con la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega 3 durante el embarazo, se redujo el riesgo de eczema atópico en niños en torno al 38% y se redujo a la mitad el riesgo de desarrollo de alergia al huevo.

  • Tipo de parto

Uno de los inconvenientes de la cesárea es el aumento de probabilidad de  desarrollo de alergias.

El contacto con la madre mediante el parto vaginal puede repercutir en la microbiota intestinal del bebé. Se ha observado que los niños recién nacidos por cesárea tienen una flora intestinal más pobre, ya que tardan más tiempo en conseguirla, y además la composición es diferente, con menos enterobacterias y Lactobacillus. (Los niños no alérgicos presentan frecuentemente Lactobacillus en su intestino).

En un estudio realizado con 2803 niños, en el que se analizó la relación entre el tipo de parto y la aparición de alergias alimentarias, se indica que el parto por cesárea  se asocia a un riesgo 4 veces mayor de alergia al huevo en niños predispuestos. En el caso de niños cuyas madres no eran alérgicas, la asociación fue más débil.

Este es otro motivo por el que la cesárea debería practicarse únicamente en casos de complicaciones en el parto y no por causas innecesarias.

  • Leche materna

A través de la leche materna, el bebé recibe la inmunidad adquirida a través de la madre, protegiéndolo frente a infecciones.

Además, los oligosacáridos de la leche humana (HMOs) contribuyen a la selección de la flora que se desarrolla en el intestino del lactante. Así, mientras que en niños alimentados con fórmula, la flora bacteriana es más diversa, en niños alimentados con leche materna, predominan las bifidobacterias, que promueven la tolerancia mucosa y  previenen la respuesta alérgica.

  • Probióticos y prebióticos

Existen estudios que relacionan la suplementación en la dieta con  prebióticos y  una mejora en el desarrollo de eczema atópico, pero no de otros procesos.

Por otro lado, algunos estudios realizados con suplementación en la dieta durante el embarazo y periodo de lactancia con probióticos (Lactobacillus y Bifidubacterium) a madres con antecedentes  de atopia,  sugieren la capacidad de protección en el  lactante predispuesto a padecer alergia alimentaria.

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Aunque los resultados son alentadores, son necesarios más estudios científicos que analicen el efecto de prebióticos y probióticos en el desarrollo de alergias alimentarias.

En un informe reciente, el Comité de Nutrición de la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastrenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica) indica que son necesarios más datos, dado que no hay suficiente variabilidad en los estudios realizados (cepas, poblaciones estudiadas, dosis, duración, etc) y no recomienda el empleo rutinario de fórmulas  para lactantes suplementadas con probióticos o prebióticos.

La opción más saludable si no existen inconvenientes, sigue siendo la lactancia materna.

 

“Esta entrada participa en la VI Edición del Carnaval de Nutrición, organizada por el Blog de Nutrición a las 6”

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Fuentes:

“Papel de los factores ambientales tempranos en la inmunocompetencia y elproceso de colonización intestinal en lactantes con riesgo de enfermedadcelíaca. Inmunomodulación de potenciales probióticos”. Tamara Pozo Rubio

“Aplicaciones clínicas del empleo de probióticos en pediatría”. Guillermo Álvarez-Calatayud, Jimena Pérez-Moreno, Mar Tolín y César Sánchez

“Pre y probióticos en patología digestiva” Luis Peña Quintana

“n-3 polyunsaturated fatty acids in the maternal diet modify the postnatal development of nervous regulation of intestinal permeability in piglets.” De Quelen F, Chevalier J, Rolli-Derkinderen M, Mourot J, Neunlist M, Boudry G.

“Effect of n-3 long chain polyunsaturated, fatty acid supplementation in pregnancy on infants allergies in first year of life”. Palmer DJ, Sullivan T, Gold MS, Prescott SL, Heddle R, Gibson RA, Makrides M

http://nosinmialergia.blogspot.com.es/search/label/probi%C3%B3ticos

http://www.henufood.com/nutricion-salud/mejora-tu-salud/salud-digestiva/

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